La reciente clausura del XVII Congreso Internacional de la SEMST y la IX Jornada Vasco-Aquitana ha dejado un balance extraordinario, consolidando a Bilbao como el epicentro de la Medicina del Trabajo. Más allá de las cifras de asistencia, el encuentro ha brillado por su calidad científica y, sobre todo, por fortalecer los lazos de unión entre los especialistas del sector.
Como cierre de este foro estratégico, la Presidenta de la sociedad, Dña. Mª Eugenia González Domínguez, ha emitido un mensaje institucional de agradecimiento, destacando que este hito es fruto de una sinergia multidisciplinar sin precedentes.
“Como presidenta del XVII Congreso Internacional de la SEMST y IX Jornada Vasco-Aquitana, quiero expresar mi más profundo agradecimiento a todas las personas que, de una u otra forma, han contribuido al éxito del Congreso celebrado en Bilbao.
Mi reconocimiento se extiende a los miembros de la Junta, al comité organizador y científico, a ponentes y moderadores, a quienes presentaron comunicaciones, a las entidades colaboradoras y patrocinadoras, al equipo técnico y de apoyo, y por supuesto a todos los asistentes. Cada aportación, grande o pequeña, ha sido esencial para hacer posible este encuentro.
El compromiso, la generosidad y el esfuerzo compartido han permitido que este Congreso haya alcanzado un alto nivel científico y humano, reforzando el papel de nuestra Sociedad y el avance de la Medicina del Trabajo. Gracias a todos por vuestra implicación y por seguir construyendo juntos este proyecto común”.
Este agradecimiento no solo celebra los resultados obtenidos, sino que ratifica la excelente salud de la que goza la Medicina del Trabajo actual. Asimismo, se puso en valor la relevancia de la cooperación internacional, personificada en el éxito de la Jornada Vasco-Aquitana, que demuestra que el intercambio de conocimiento transfronterizo es clave para el avance de la profesión.
Bilbao: Un escenario a la altura
Los participantes han coincidido en señalar la impecable organización y el alto nivel técnico de las sesiones. La capital vizcaína no solo ha demostrado su capacidad logística para eventos de gran envergadura, sino que ha aportado la calidez humana necesaria para convertir este congreso en una experiencia memorable para todos los congresistas.
